15 de febrero 2024

Agente secreto en Vonfire
Imagina que estás filmando una película con Al Pacino de protagonista. ¡Qué emoción! Y de repente el bueno de Al decide abandonar el set porque se cansó de que le pidan selfies y lo hagan hablar como El Padrino. ¡Qué decepción! El equipo se tambalea, la trama se desmorona, todos quedan preguntándose qué pasó y algunos lamentándose porque su selfie salió movida.
Bueno, la oficina no es tan diferente de Hollywood después de todo. Cuando alguien se va, el ambiente de trabajo se resiente, la moral baja y la productividad cae más rápido que los enemigos de la familia de la mítica película. Por eso debes actuar rápido, antes de que te griten “¡acción!”.
Perder a un empleado no sólo es más duro que negociar con la mafia siciliana. También puede resultarte muy costoso. Diversos estudios -entre ellos, uno de Deloitte- demostraron que cada vez que alguien deja su puesto, la empresa gasta recursos equivalentes a nueve meses de su salario en encontrar un nuevo empleado.
Ocurre que entre esos costos hay que considerar obviamente los de reclutamiento, adaptación y formación del nuevo empleado, pero también otros muy relevantes como la pérdida de productividad (un nuevo empleado puede tardar entre seis meses y dos años en alcanzar el nivel de eficiencia de otro ya existente) y de conocimientos clave de los clientes, productos y servicios de la empresa.
No hay que olvidar el mayor estrés de quienes continúan trabajando y ahora deben asumir nuevas tareas para tapar el hueco hasta que aparezca un sustituto. Un informe de HubSpot reveló que esta situación puede costarle a una firma desde el 30% hasta el 200% de los ingresos del colaborador que se marchó. ¡Y claro, si están más nerviosos que fiscal que enjuicia a los Corleone!
Pero también hay otros costos algo ocultos, como la pérdida de compromiso en el que puede caer un equipo de trabajo cuando hay una alta rotación de personal en su empresa, e incluso una posible mayor conflictividad por los cuestionamientos que pueden surgir a los valores y el liderazgo de la compañía. Claro que en la vida real la solución debe ser más diplomática que en las películas.
Según un estudio de OfficeVibe, el 70% de los empleados afirma que tener un amigo o compañero con quien mantenga una muy buena relación en el trabajo, es el elemento más importante para un entorno laboral feliz. Y la mitad de quienes lo tienen asegura que se siente más vinculado a su empresa. Claro que para fortalecer los lazos, primero hay que conocer mejor al otro.
El team building es una de las tantas funciones de la gamificación, que de paso te ayuda a evitar este desastre financiero que puede provocarte la salida de personal. Para eso se trabaja en tratar de mantener a todos contentos en sus puestos.
Con los juegos de Vonfire, el 92% fortaleció su espíritu de equipo, de acuerdo con las encuestas a quienes participaron de las actividades entre 2020 y 2023. Y eso no es todo, el 91% se divirtió como nunca, el 90% se sintió más cerca y acompañado, y el 93% vio cómo su motivación se disparaba como un cohete al espacio.
Si quieres evitar los costosos dolores de cabeza que conlleva perder a profesionales valiosos, considerá incorporar la gamificación a tu compañía.
Con los juegos de Vonfire, retener talento nunca ha sido tan divertido. Contactanos, que tenemos una propuesta que no podrás rechazar.
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