2 de noviembre 2023

Javier Bond

Agente secreto en Vonfire

Reskilling y gamificación: preparando a los trabajadores para la empresa del futuro

El reciclaje profesional está cada vez está más extendido entre las compañías, que de este modo, aprovechan su talento interno para ocupar los nuevos puestos que van apareciendo. Pero concretarlo con éxito resulta todo un desafío. ¿Cómo los juegos pueden ayudarte en esta tarea?

El Foro Económico Mundial estima que para el 2025 la automatización hará desaparecer 85 millones de puestos de trabajo. Sin embargo, también creará 97 millones de nuevos empleos, aunque sólo reservados para quienes cuenten con habilidades adecuadas. Por el momento estos puestos no podrán ser ocupados por androides, y de hecho la saga de Terminator nos mostró a todos la mortal inconveniencia de contratar robots con mal carácter y acceso a un arsenal de armas. Una alternativa más segura es avanzar con estrategias de reskilling.

A diferencia del upskilling, que busca enseñar a un trabajador nuevas competencias para optimizar su desempeño, el reskilling (también conocido como reciclaje profesional) tiene como objetivo formar a un empleado para adaptarlo a un nuevo puesto en la empresa, lo que hará que sea más resistente y adaptable a los cambios. Para ello se debe trabajar tanto en hard skills como en soft skills. Las primeras tienen que ver con conocimientos concretos y objetivos, y con habilidades técnicas. Las segundas son habilidades sociales, como la inteligencia emocional, la empatía, el liderazgo, la capacidad de escucha y la innovación, entre otras.

La importancia de las soft skills

Por ejemplo, el T-800 que encarnaba Arnold Schwarzenegger en la icónica película era muy bueno conduciendo la moto mientras disparaba con su rifle y evitaba las multas de tránsito por circular sin casco. Sin embargo, había sido creado con nulas habilidades sociales y su escasa empatía lo llevaba a intentar exterminar a cada ser humano que se cruzara. Sin caer en medidas tan drásticas, algunos profesionales también requieren de un soft reskilling, en este caso, con el objetivo de incrementar su productividad y precisamente aportar algo todavía imposible de imitar por las máquinas, como es la creatividad.

 

De acuerdo con el último reporte de habilidades más demandadas por las empresas de todo el mundo realizado por Linkedin, la creatividad es una de las que figura a la cabeza. En primer lugar, hay que huir de la idea de que se trata de una cualidad innata. Por el contrario, es posible desarrollarla, estimularla, y llevarla a otro nivel. Para eso hace falta incentivar la curiosidad, el aprendizaje constante, la colaboración con profesionales de otras disciplinas, romper rutinas repetitivas que adormecen la mente, y abandonar ideas fijas para abrirse a otras nuevas.

 

En tiempos de inteligencia artificial, ¡es más necesario que nunca ser más inteligentes que artificiales! Y esa originalidad trae consigo un cambio de paradigma a la hora de abordar procesos y tareas concretas, con el objetivo de producir más y con más eficiencia. Lo bueno es que todo eso se puede aprender con juegos, por lo que el proceso se torna más llevadero y no tan pesado como el molesto T-1000, el androide con vestido de policía que no dejaba en paz al pobre Schwarzenegger.

Capacitarse jugando

En una primera etapa, es útil identificar las habilidades existentes en el staff y cruzarlas con las necesarias por la compañía y las que pueden requerirse en el futuro. En segunda instancia, resulta clave definir de forma clara los objetivos que se desean alcanzar. Se recomienda seguir la metodología SMART y plantear objetivos específicos (specific), medibles (measurable), realizables (achievable), relevantes (relevant) y limitados en el tiempo (time-bound).

 

Para que el staff tenga un deseo genuino de aprender y actualizar sus habilidades, es esencial brindar experiencias positivas y relevantes que reflejen los intereses y prioridades de cada uno. El diseño de planes personalizados representa una oportunidad inmejorable para ello, para lo cual es clave recopilar comentarios e invitar a realizar sugerencias. A la par, esto incrementa la motivación para capacitarse y el compromiso con la empresa al percibir el empleado que están pensando en él. Aprender por gusto y no por obligación multiplica las posibilidades de completar un proceso exitoso, incrementa la productividad de la empresa y minimiza la necesidad de tener que salir a reclutar nuevo personal.

 

Y en esto, la gamificación tiene mucho que aportar porque favorece un mayor compromiso de parte del personal, mientras que un aprendizaje práctico permite aplicar conceptos en un entorno controlado antes de enfrentar situaciones reales. Además, estas técnicas entregan feedback inmediato, lo que facilita la corrección de errores y la mejora continua, aumenta la colaboración y el trabajo en equipo, así como también mide el progreso, identificando áreas de mejora y éxito.

 

¿Cómo gamificar el reskilling? Si bien la gamificación ofrece innumerables ventajas, su implementación efectiva requiere una planificación detallada que contemple objetivos claros, diseño visual atractivo y con contenido relevante, variedad de desafíos y niveles para mantener el interés y promover el avance constante, recompensas que motiven a los empleados y refuercen el sentido de logro, retroalimentación constante y constructiva para guiar a los empleados hacia el éxito.

 

Y si todavía no estás convencido de los beneficios de gamificar esta tarea, debes saber que 9 de cada 10 empleados prefiere una experiencia laboral gamificada, lo que incrementa la motivación y la retención de talento, según un estudio de Anadea. En Vonfire podemos ayudarte a hacerlo realidad. Apúrate a concretarlo, antes de que tus mejores colaboradores te digan “hasta la vista, ¡baby!”.

 

¿Necesitas conversar?

Agenda una videollamada con uno de nuestros expertos en Gamificación para resolver todas tus dudas.

Suscribite para gamificar el mundo

Conocé nuestros secretos y últimas novedades en juegos.