27 de septiembre 2022

Wellness ambassador - Co Founder at Vonfire
Un ambiente laboral positivo hace que los empleados tengan más energía y entusiasmo para llevar adelante sus compromisos y desafíos profesionales. Hay muchas maneras para descubrir si el ambiente laboral es bueno ya que este tiene características fácilmente reconocibles. Tener en cuenta estos atributos puede ser de gran ayuda para mantener un buen ambiente de trabajo y mantener a los empleados felices. Las empresas que logran este cometido cuentan con las siguientes características:
El diagnóstico es un aspecto muy importante a tener en cuenta tanto si se desea comenzar a generar un buen clima laboral como para mantenerlo. El diagnóstico se basa en la retroalimentación, un recurso esencial para mejorar los procesos, para tomar las decisiones más adecuadas a la hora de realizar algún cambio dentro de la organización y para mantener un buen desempeño. Con dicha retroalimentación también se pueden identificar las diferentes prioridades y necesidades de los empleados, si estos se encuentran satisfechos o requieren algo más para cumplir con sus tareas con entusiasmo.
Pero ¿cómo se realiza un buen diagnóstico para obtener estos resultados? Acá van los pasos que consideramos más importantes para mejorar el clima laboral en una organización:
1. Establecer cuál es el propósito del diagnóstico
Puede haber diferentes motivos por los cuales una organización desea comenzar a realizar un diagnóstico, ya sea porque quiere resolver un conflicto, realizar algún cambio dentro de la empresa o por un simple chequeo. Estos objetivos suelen ser a largo plazo, por lo que la obtención de resultados también llevará tiempo. Lo importante para que este tiempo no parezca en vano es establecer un propósito claro que lograr, invertirle dedicación y esfuerzo y, principalmente, escuchar a los empleados y las propuestas que tengan para ofrecer.
2. Elegir el método de medición
En este paso se elige con qué herramientas se medirá el diagnóstico, ya sea encuestas, grupos focales, entrevistas individuales o grupales, actividades o cualquier forma que el encuestador decida. Luego de elegir el método se recomienda pensar las preguntas que les realizarán a los encuestados y ordenarlas de manera que las personas puedan explayarse y sentirse lo más cómodas posibles.
3. Llevar a cabo el método
Para que la conversación con el encuestado sea exitosa, es conveniente contar con un espacio favorable para generar una conversación abierta. Es importante recordar que los encuestadores ayuden a que las personas se sientan cómodas y confíen en ellos a la hora de compartir sus respuestas. De esta manera, se podrán obtener contestaciones honestas y se podrá resolver el propósito de una manera más efectiva. Además, no hay que olvidar escuchar y llevar un registro de las respuestas y aportes de los empleados.
4. Evaluar las respuestas obtenidas
Cuando se haya recopilado toda la información necesaria para cumplir con el propósito inicial, se pueden comenzar a analizar estos datos y respuestas para luego realizar conclusiones y comenzar a armar un plan de acción.
5. Poner en marcha el plan
En este paso se pone a prueba el plan de acción propuesto. Se puede comenzar a testear con un área en particular o implementarlo en toda la organización. Este paso puede durar todo el tiempo que se le considere necesario, ya que los resultados difícilmente se podrán observar a los pocos días. Es recomendable llevar un registro de todos los cambios que se vayan observando para luego realizar un análisis más completo de los resultados.
6. Analizar y evaluar 📈 los resultados
Luego de un período de tiempo es muy importante evaluar qué impacto tuvo el cambio en la organización y en los empleados. Para eso se deberá analizar el registro tomado en el paso anterior y volver a consultar con los empleados cómo les resultó el cambio y qué mejora le harían en caso de ser necesario. Es útil realizar este paso cada cierto tiempo si se quiere mantener una mejora continua y que la empresa se encuentre preparada para el cambio.
Es muy importante realizar estos tipos de diagnósticos de manera periódica para asegurarse de que los empleados siguen satisfechos con el clima laboral de la empresa. De esta manera podrán crecer tanto las personas como la organización y se encontrarán más predispuestas al cambio.
El clima laboral puede ser de 4 ambientes distintos. Estos son:
Clima laboral autoritario
Las empresas que cuentan con este tipo de clima laboral mantienen una relación jerárquica entre los trabajadores, es decir que solo los altos cargos toman las decisiones. Esto también implica que no cuenta con flexibilidad ni con una comunicación entre los líderes y sus empleados. Tampoco se puede fomentar la creatividad ni el desarrollo profesional. Un ejemplo de este estilo de clima son las fábricas.
Clima laboral Paternalista
Este clima laboral sigue manteniendo un estilo estructurado, así que la jerarquización y la formalidad continúa, pero en menor medida ya que la confianza en el empleado aumenta. Esto permite que algunas decisiones se deleguen y no corran todas por cuenta de los altos cargos. Sin embargo, los colaboradores siguen sin sentirse comprometidos ni identificados con la organización. Por eso, se utilizan recompensas y castigos para motivar a los trabajadores.
Clima laboral Consultivo
Las empresas que tienen este tipo de clima permiten a los empleados aumentar la posibilidad de desarrollo profesional ya que confían en ellos y escuchan sus opiniones. Sin embargo, las decisiones las siguen tomando los altos cargos, pero no sin antes escuchar a los trabajadores. Esto aumenta la comunicación, la motivación y el compromiso de las personas con la organización.
Clima laboral Participativo
Este clima laboral por excelencia se destaca por mantener un estilo horizontal, es decir que la opinión de todas las personas de la organización es muy importante para la toma de decisiones. Esto permite el aumento de la motivación, grandes posibilidades de desarrollo profesional, una mejor comunicación y un mayor sentido de pertenencia por parte de los empleados. En este clima se busca el bien común tanto para la organización como para las personas. En resumen, gracias al reconocimiento hacia los empleados, el entorno laboral se vuelve un espacio en el que las personas se encuentran más felices y satisfechas mientras trabajan.
Lograr que las personas se encuentren satisfechas en su ambiente de trabajo, depende mucho más que de un liderazgo efectivo. Hay muchas acciones que fomentan un buen clima laboral. Algunas de ellas son las siguientes:
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